Todos los días, muy temprano llegaba a su empresa la hormiguita productiva y feliz. Allí pasaba sus días, trabajando y tarareando una antigua canción de amor. Ella era productiva y feliz, pero ¡ay!, no era supervisada. El abejorro gerente general consideró que ello no era posible, así que se creó el puesto de supervisor, para el cual contrataron a un escarabajo con mucha experiencia. La primera preocupación del escarabajo supervisor fue organizar la hora de llegada y de salida y también preparó hermosos informes. Pronto fue necesario contar con una secretaria para que ayudara a preparar los informes, así que contrataron una arañita que organizó los archivos y se encargó del teléfono.
Mientras tanto la hormiga productiva y feliz trabajaba y trabajaba. El abejorro gerente estaba...
Bienvenidas!
Este es un sitio dedicado ayudar a todas aquellas mujeres costarricenses empresarias, emprendedoras, a surgir y ver su sueño hecho realidad.





















































































































































































